Regicide

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Regicide

Regicide es un juego de cartas cooperativo donde tendréis que trabajar en equipo para derrotar a 12 poderosos enemigos antes de que acaben con vosotros. Cada carta que juegues sirve para atacar, pero además activa un poder especial según su palo, lo que añade decisiones constantes, tensión y mucha coordinación en cada turno.

Su propuesta destaca por ofrecer una experiencia estratégica, compacta y muy rejugable, ideal para quienes buscan un juego de mesa de cartas con reglas ágiles pero con bastante profundidad táctica. Se puede jugar de 1 a 4 jugadores y también incluye modo en solitario, por lo que encaja muy bien tanto en grupos habituales como en partidas rápidas en pareja o en solitario.

En Regicide deberéis gestionar la mano con cuidado, aprovechar combos, protegeros de los ataques enemigos y decidir en qué momento pasar, curar el mazo o robar nuevas cartas. Es un título cooperativo exigente, elegante y fácil de sacar a mesa, perfecto para amantes de los juegos de cartas modernos y de los retos con mucha interacción entre jugadores.


  • Mecánica
    Gestión de cartas
  • Jugadores
    1-4
  • Edad
    10+

¿Por qué te gustará?
Te va a gustar Regicide porque con solo una baraja de cartas propone un reto cooperativo sorprendentemente tenso: el grupo debe coordinarse para derrotar a toda la corte (Jotas, Reinas y Reyes) gestionando muy bien la mano y el daño recibido, o caerá ante el mazo.


Precio habitual €7,50
Precio de oferta €7,50 Precio habitual €10,00
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Valoración

Dificultad
Duración
Regicide

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Regicide es único por...


6 ideas clave para entender el juego de un vistazo

Se juega de forma cooperativa usando una baraja de cartas normal, enfrentándoos juntos a los enemigos representados por las figuras, con reglas sencillas y sin necesidad de componentes extra.

La explicación es rápida, pero cada carta jugada importa: hay que medir el daño que hacéis, el que recibís y cómo proteger al grupo, lo que genera decisiones constantes en cada turno.

El núcleo del juego está en cuándo gastar vuestras mejores cartas y cómo combinar palos para activar efectos especiales, manteniendo siempre algo de margen para sobrevivir al siguiente ataque.

No es fácil derrotar a toda la corte, así que cada partida que termináis con éxito se siente como una pequeña hazaña compartida, ideal para grupos que disfrutan de los retos cooperativos exigentes.

Al usar solo una baraja y reglas compactas, se puede sacar en casi cualquier sitio, y cada partida cambia según el orden en que aparecen los enemigos y las cartas que tenéis en mano.

Encaja muy bien entre juegos más largos: ofrece unos 15–30 minutos de tensión cooperativa, profundidad táctica pero accesible, y es fácil que el grupo quiera “echar otra” para mejorar la estrategia.